Hay días en los que me pregunto cuánto tiempo más estaré en esta temporada.
Me levanto temprano, trabajo ocho horas en el almacén, llego a casa cansado y vuelvo a sentarme frente al ordenador para seguir construyendo. A veces parece lento. A veces siento que no avanzo. Pero sostener una responsabilidad mientras construyes un sueño no es una distracción del propósito — también es el propósito.
Trabajo con maquinaria, cumplo horarios, sigo instrucciones. Y mientras tanto estoy construyendo algo que no aparece en ninguna nómina. Aprendo a ser fiel en lo pequeño sin despreciar lo que estoy viviendo ahora.
La etapa que nadie ve
Pocas veces vemos los años de preparación, sacrificio y obediencia que hay detrás de los resultados que admiramos. Hoy me encuentro en esa etapa: la que casi nadie ve, pero donde probablemente se está definiendo quién llegaré a ser.
No quiero vivir esperando que todo empiece cuando llegue a mis objetivos. Este turno y este cansancio también forman parte de mi historia.
Empieza cuando decides ser fiel con lo que tienes hoy.
Quizás aún no he llegado al lugar donde quiero estar. Pero tampoco soy la persona que era hace un año. Y eso cuenta.
“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel.” — Lucas 16:10